Los códigos narrativos, el contrato con el espectador y ‘The Affair’

La narrativa forma parte de nuestras vidas de una forma tan orgánica que somos capaces de leerla de forma inconsciente, como quien habla en su lengua materna. El espectador tiende a no acusar la decodificación de fórmulas necesaria para entender un relato; en parte porque en la mayoría de ocasiones esos esquemas son elementales y lineales. Presentación, nudo, desenlace. Protagonistas, secundarios. Trama principal, trama secundaria; trama episódica, trama de temporada. Son conceptos que nos resultan tan básicos que, tras tantos siglos de evolución narrativa, no reparamos en ellos de forma consciente al igual que no nos detenemos a identificar si estamos conjugando un verbo en pretérito imperfecto o pluscuamperfecto. Sólo hablamos. Sólo leemos. Y, con suerte, sólo nos dejamos llevar por la historia.

Es por eso que establecer una base del lenguaje a la que el espectador se amolde desde el principio es esencial. El crear unas reglas básicas -sea un drama realista o ciencia ficción de aventuras- no sólo es aplicable al fondo, al universo en el que se mueve la historia, sino también a la forma. Flashbacks, puntos de vista, voz en off o el tipo de narrador son algunos conceptos que caracterizan ese contrato inicial con el espectador; ese mira, así te voy a contar las cosas, ¿te hace? Y cuando nos topamos con algo diferente y/o estimulante, hace. Hace mucho.

Sigue leyendo sobre 'The Affair' y sus códigos narrativos en este artículo de ¡Vaya Tele!


1 comentario :

  1. Gran estreno de esta temporada. Allí me tendrán para la segunda. Hoy precisamente le he dedicado un post en mi blog. Os lo dejo por si tenéis curiosidad ;)

    http://seriesanatomy.blogspot.com.es/2015/01/las-diferentes-caras-de-la-moneda.html

    Saludos!

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