‘Gordon Behind Bars’, el docureality donde presos chungos tatuados decoran cupcakes rosas


Seguro que sabéis quién es Gordon Ramsay, chef y dandi culinario que ha presentado y presenta una cantidad casi incontable de programas gastronómicos de toda índole. Tiene un acento escocés de lo más sexy, más de una docena de estrellas Michelin y lo mismo te hace un concurso de chefs amateurs que se pone a buscar cucarachas en tu hotel. Algunos de sus programas son ‘Pesadilla en la cocina’, ‘Hell’s Kitchen’ (que no son lo mismo aunque el nombre sea confuso) y ‘Hotel Hell’ (que estrena en breve Divinity). Está en la versión inglesa y americana de muchos de sus programas y es el juez principal de ‘Masterchef’, el reality concurso que hace unas semanas finiquitó su versión española, no presentada por él, claro. Por desgracia, se echaban de menos sus amazing, beautiful y tasty. Fijo que tiene el récord de cantidad adjetivos que preceden a la mención de un alimento.

Uno de sus más peculiares y llamativos programas es ‘Gordon Behind Bars’ (Gordon tras las rejas), un docureality británico en el que Ramsay decide irse a una prisión en Brixton a enseñar cocina a algunos de los presos. La idea es que los criminales aprendan una profesión de cara a su salida de la cárcel a la vez se crea y mantiene un negocio sostenible que venda productos a empresas del entorno, pagando así parte de su deuda con la sociedad (y con el Estado, que gasta nosecuantitos en las cárceles, dice Gordon en el arranque del programa).

Sigue leyendo (y mira algún vídeo) sobre 'Gordon tras las rejas' en 1001 Experiencias

1 comentario :

  1. Creo que este hombre empezó a deslizarse hacia el espectáculo desde su versión estadounidense de Pesadilla en la cocina.

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